martes, 4 de diciembre de 2007

Economía Social de Mercado en Chile y el Arte

N°01/07
Editorial Historia

Cuando en Chile se inician las transformaciones económicas, allá por los años 1974, las farmacias no fueron afectadas. Recién en el año 1977 son integradas paulatinamente a un modelo de Economía Social de Mercado.
Recordemos que nuestro gremio tenía un esquema de tipo feudal y con carácter hereditario, por cuanto, una farmacia nueva no podía instalarse a menos de 400 metros de una existente. Teníamos un horario rígido de atención al público, con cierre a las 14 hrs. del día sábado, para abrir nuevamente el lunes, por lo tanto, el horario de turno asignado rotativamente era un negocio redondo, ya que todo el público a contar desde las 08:30 hrs. al día siguiente incluyendo domingos y festivos era atendido por la farmacia de turno. Teníamos un margen fijo para los medicamentos asignado por el Ministerio de Economía y naturalmente, los descuentos, ofertas, etc., no se practicaban. El Colegio de Químicos Farmacéuticos fijaba el arancel de cobranza por las fórmulas magistrales y si uno quería vender su farmacia cobraba un derecho de llave y los hijos o la viuda en todo caso recibían la herencia de este uso exclusivo de un territorio de la República al servicio de nosotros, los dueños de farmacias.
Nuestra felicidad implicaba que los recien recibidos jóvenes de farmacias les era muy difícil instalarse para ejercer su profesión liberal, para el público era conflictivo llegar a la farmacia de turno por la excesiva distancia o ausencia de movilización propia como era la sociedad en esos tiempos. Tengo que consignar que los cambios de nuestra acción comercial y profesional no nos trajeron ni la felicidad ni el justo desarrollo como personas.
El propósito de este Blog es ir contando el pasado porque sin su conocimiento, es difícil o complicado comprender el presente y si no entendemos el presente menos nos podremos proyectar hacia el futuro.
En este Blog también incluiré algunos aspectos artísticos del autor para amenizar y dar algo de alegría o hacer pensar a mis amigos de tantos lugares.
Raúl Álvarez V.

1 comentario:

Aricel dijo...

Que alegría saber que alguien se preocupa de este tema que permite tanta estafa al usuario con los recetarios, ya que no somos ni médicos ni farmacéuticos.
Con mucha atención te seguiré en lo sucesivo tus artículos.